En el año 1973 Cristina quedó embarazada, y en noviembre de ese año fue a Buenos Aires para el parto. Felipe Yofre Jr nació el 8 de enero de 1974, y a los dos días dormía tranquilamente en un canasto convertido en cuna, a la sombra de un árbol de la quinta que los Lucero Funes tenían en Tortuguitas. En febrero del 75, quedó embarazada de nuevo, y en Octubre nació Martin, también en Buenos Aires.Justo en ese momento, yo me encontraba en Estados Unidos. Tomas había decidido que cuatro de los arquitectos del estudio fuéramos a visitar los más recientes Shopping Centers de USA, y es así que fuimos a New York, Atlanta, Miami, Las Vegas y Detroit. Así que nos conocimos con Martin unos días después de su nacimiento. Lo vi por primera vez a través del vidrio de la Nursery donde transcurrió sus primeros días, parecía el hermano mayor de todos los recién nacidos, pesaba 5 kg al nacer. Denle un bife decían cuando miraban a las enfermeras acercarle la mamadera. Mi felicidad fue infinita cuando finalmente nos encontramos.
FELIPE YOFRE JR.
Buen chico.
MARTIN YOFRE
Nacido en Buenos Aires en 1975, la vida de Martín ha estado definida por un espíritu inquieto y global que lo llevó a mudarse a Milán siendo un bebé, antes de pasar sus años formativos en Baréin. Al crecer entre escuelas británicas y estadounidenses, desarrolló una fluidez bilingüe que más tarde serviría como puente entre culturas. Tras graduarse de la secundaria en 1993, regresó a sus raíces argentinas para estudiar comunicación social y publicidad. Fue una época crucial de crecimiento; mientras cursaba sus estudios universitarios, se sumergió simultáneamente en la emergente frontera digital, lo que le permitió dominar las herramientas que definirían el mundo de la publicidad moderna y abrir las primeras puertas hacia un mundo nuevo. Durante sus años universitarios, volcó su energía en su propia banda, tocando en vivo y componiendo música original—una pasión por la melodía que lo acompaña hasta el día de hoy. En esos años, su dominio de idiomas lo llevó a actuar como traductor oficial para leyendas como James Brown, Gilby Clarke y Marky Ramone.
En el año 2000, dio su primer gran paso emprendedor al fundar su propia agencia multimedia en Córdoba. Sin embargo, fueron unas vacaciones de Navidad en Baréin en 2004 las que cambiaron su trayectoria para siempre, tras ganar un contrato para el BMW Racing Center, que se lanzaba en el Circuito Internacional de Baréin, sede de la primera F1 en el Medio Oriente. Martín se dio cuenta de que su futuro estaba en el Golfo. Incluso mientras se establecía allí, se mantuvo profundamente conectado con sus raíces, manteniendo a su equipo de apoyo de diseñadores y desarrolladores altamente calificados en Argentina, quienes proporcionaron la base técnica para su éxito regional.
Esta era estuvo marcada por un inmenso orgullo personal, incluyendo la recepción de un prestigioso premio de diseño web en 2006 de manos del Príncipe Heredero de Baréin, por un proyecto relacionado con un edificio diseñado por su propio padre. El viaje profesional de Martín lo llevó finalmente a Dubái, donde negoció un famoso "paquete completo" para unirse a la agencia de publicidad internacional Lowe como Director Digital. Bajo sus propios términos, se aseguró de que la agencia absorbiera a todo su equipo creativo argentino, permitiéndoles seguir adelante juntos como una sola unidad. Su carrera progresó a través de roles de liderazgo en gigantes globales como McCann, Ogilvy y M & C Saatchi, donde dirigió equipos de decenas de personas y lideró campañas masivas para marcas como Qatar Airways, Aramco y Subway.
A pesar de su ascenso a roles de Director General y Director de Crecimiento, Martín se ha mantenido fiel a sus pasiones por la música y la innovación. Ya sea liderando estrategias impulsadas por IA en Dubái o reflexionando sobre sus años en Arabia Saudita —un movimiento que hizo específicamente para comprender mejor y conectar con la cultura local— siempre ha priorizado la conexión humana y la integridad artística. Hoy en día, sigue siendo un "Arquitecto Digital" que conserva un profundo amor por crear melodías, demostrando que incluso en el mundo de la estrategia corporativa de alto nivel, su corazón creativo permanece en el centro de todo lo que hace.
Más allá de las oficinas, la vida de Martín ha sido una aventura de encuentros inesperados. Ya sea apareciendo en una producción de Hollywood junto a Tom Cruise en Misión Imposible: Protocolo Fantasma —logrando un tiempo significativo en pantalla tras construir el sitio de reclutamiento de la producción— o la vez que se encontró compartiendo unos tragos con George Clooney en la boda de su mejor amigo, siempre ha vivido una vida que sorprende a quienes lo rodean.
EDUCACION DE NUESTROS HIJOS
1993 fue un año muy importante para la familia, ya que nuestros hijos estaban terminando el secundario, en escuelas Inglesas y Americanas de Bahrain, y tenían que decidir dónde continuar con los estudios universitarios. Su preferencia era ir a Inglaterra o USA, considerándose personas de habla inglesa, su español era bueno en el hablar pero carente de cualquier tipo de base gramatical. Con Cristina en cambio queríamos que fueran a Argentina, por varias razones. Consideramos que en el futuro era muy probable que ellos eligieron el Medio Oriente como lugar de residencia, y sentíamos que era la única oportunidad para ellos de aprender bien el español, conocer a su gran familia, conocer mejor Argentina, en una palabra afianzar sus raíces. Si bien nunca tuvimos una pelea sobre el tema, las discusiones eran acaloradas. Finalmente accedieron, y se trasladaron a Córdoba, preferida a Buenos Aires por ambos, y se inscribieron Felipe Jr en Arquitectura de la Universidad Católica, y Martin en Administración de Empresas de la Pascal (sabíamos que esto era un error, Martin era un creativo por naturaleza, pero no quisimos interferir en su elección) Tratamos de ponerlos en las mejores condiciones posibles, les compramos un pequeño departamento en Nueva Córdoba, un auto que debían compartir para sus desplazamientos, y allí partieron para navegar esa importante etapa de sus vidas.
Considero que la decisión que tomamos fue sumamente acertada, cursaron bien sus estudios, aunque Martin como habíamos imaginado cambió Administración de Empresas por Comunicación, que encajaba perfectamente en su perfil. Conocieron a su cantidad de primos hermanos, convivieron con sus abuelos y abuelas, acamparon en distintos lugares de las sierras, hicieron cantidad de amigos. A los dos les gustaba cantar, y cada uno formó su banda musical. Años después, como habíamos previsto, volverían a vivir en Medio Oriente, pero ya las raíces se habían formado.