COLABORACIONES INTERNACIONALES
Como ya he mencionado, teniamos en Bahrain un gran grupo de amigos y conocidos de las más variadas nacionalidades. Uno de ellos se llamaba Nemir Kirdar, nacido en Irak, graduado en la University of the Pacific en California, hombre muy divertido, simpático y muy inteligente. Muy sociable, casado con Nada, era con nosotros uno de los que más reuniones y cenas organizaba. En su infancia había sido amigo del Rey Faisal II de Irak. Era en esa época uno de los empleados ejecutivos del Chase Manhattan Bank en Bahrein, pero tenía siempre la idea de renunciar para fundar una oficina de inversiones alternativas. Decidió hacerlo, renunció al Banco, estructuró la empresa y comenzó la búsqueda de un edificio que sería la sede. Me pidió que lo ayudara en esa tarea, y juntos visitamos varios edificios de distintos tamaños que estaban en venta, hasta que encontramos uno que se adaptaba, debidamente reformado, a lo que él tenía en mente.
Fundo Investcorp, convenciendo a varios de los más poderosos hombres de negocios de la zona a invertir en la misma. Había hecho una gira por el Golfo y completado una lista de 350 inversores. Compró el edificio, y le propuso a la Comisión Directiva que me designaran como arquitecto para la renovación del mismo. Uno de los arquitectos locales estaba en el grupo, la Comisión lo propuso en mi lugar, y Nemir, que sería en el futuro uno de los miembros de la élite financiera del mundo, no tuvo en ese momento la fuerza necesaria para imponer mi nombre, y el proyecto fue al arquitecto de Bahrain. Esto ocurrió en 1982. Investcorp se convirtió en una poderosa empresa multinacional, con oficinas en Londres, Estados Unidos, Arabia Saudita, Qatar, UAE, India, Japón, Singapur, etc. Investcorp compró firmas de renombre en todo el mundo como Gucci, Tiffany (ganando con su propuesta a Donald Trump) Saks Fifth Avenue y Chaumet. Investcorp se volvió famosa por su capacidad de reestructurar y revitalizar firmas de prestigio.
Nemir recibiría en el curso de los años todo tipo de condecoraciones y honores de gobiernos e instituciones de todo el mundo. Durante muchos años, cuando estaba en Bahrain, nos llamaba a mi y a Cristina para ir a comer a un pequeño restaurante que le gustaba y que le aseguraba la privacidad que necesitaba.