En el año 1973 Cristina quedó embarazada, y en noviembre de ese año fue a Buenos Aires para el parto. Felipe Yofre Jr. nació el 8 de enero de 1974, y a los dos días dormía tranquilamente en un canasto convertido en cuna, a la sombra de un árbol de la quinta que los Lucero Funes tenían en Tortuguitas. En febrero del 75, quedó embarazada de nuevo, y en octubre nació Martín, también en Buenos Aires.Justo en ese momento, yo me encontraba en Estados Unidos. Tomas había decidido que cuatro de los arquitectos del estudio fuéramos a visitar los más recientes Shopping Centers de USA, y es así que fuimos a New York, Atlanta, Miami, Las Vegas y Detroit. Así que nos conocimos con Martín unos días después de su nacimiento. Lo vi por primera vez a través del vidrio de la Nursery donde transcurrió sus primeros días, parecía el hermano mayor de todos los recién nacidos, pesaba 5 kg al nacer. Denle un bife, decían cuando miraban a las enfermeras acercarle la mamadera. Mi felicidad fue infinita cuando finalmente nos encontramos.
FELIPE YOFRE JR.
Hablaré ahora sobre Felipe, hijo, con quien trabajamos juntos tan bien durante varios años.Como mencioné anteriormente, se recibió de Arquitecto en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Córdoba. Siempre me habló muy bien de sus profesores y sus particulares sistemas de enseñanza. Dibujaba muy bien y perfeccionó esta habilidad concurriendo privadamente a una academia de dibujo. Descubrí que tenía una sólida formación y que era muy creativo pero también meticuloso y detallista en su aproximación a los proyectos, era también muy bueno en la dirección técnica de las obras, con el mismo rigor en la programación y en el cuidado de los detalles que eran mi obsesión, y tenía una excelente relación con todos nuestros clientes. Felipe invitó a unirse al estudio a un ex compañero de Facultad, Carlos Villarroel, quien trabajó con nosotros muchos años. A Felipe como a Martín, les quedó la música siempre presente. Había un lugar muy concurrido, al que íbamos siempre a tomar un trago, con una banda que tocaba en vivo. Felipe era el cantante.
Felipe Yofre Jr.
En 2001 el Primer Ministro de Bahrain nos eligió para diseñar la primera fase de un inmenso desarrollo en una enorme isla situada cerca del puente que nos unía con Arabia Saudita. Este era un proyecto privado, con obligación de total confidencialidad y acceso totalmente restringido. Felipe me ayudó mucho en este proyecto. Completamos esa primera etapa, satisfaciendo completamente a nuestro importante cliente. Años después el Primer Ministro nos encargó otros proyectos en la isla, el más importante un museo que albergó una importante colección privada de armas y trajes antiguos.
En 2010 tuvimos una oportunidad de trabajo en Dubai y Felipe Jr. fue a seguirlo, y después fue a Qatar, donde conoció a un arquitecto de Omán quien lo invitó a visitar Muscat y trabajar en algunos proyectos juntos, lo que hizo por algunos años a partir del 2012. Nos registramos como Intec Tusker. Tiempo más tarde decidimos abrir nuestro propio estudio en Muscat, y Felipe se hizo cargo del mismo, trasladándose a vivir allí. Lo llamamos Felipe Yofre Araquitects, y lo registramos en 2020. Yo ya había visitado Omán muchos años antes, cuando trabajaba con Lane Petigrew, el arquitecto americano especializado en resorts, en este tiempo había cambiado mucho. En 2010 fue reconocido por un programa de las Naciones Unidas como el país que más había mejorado en los últimos 40 años. Es un gran país, sereno y seguro, con una población gentil y hospitalaria, muy parecida en su idiosincrasia y cultura a la de Bahrain. Sus paisajes son cambiantes, escarpadas montañas rojizas, ríos con aguas azul verdoso, wadis de aguas cristalinas, playas que nada envidian al Caribe, riquísima fauna marina, grandes zonas cultivadas. Limita con Arabia Saudita y Yemen, y se abre al Mar Arábigo y al Golfo de Omán. Su nivel de vida es alto, y el país ofrece mil oportunidades para programas al aire libre.
Por ejemplo, un típico paseo de un día de fin de semana: se sale en auto de Muscat y se maneja por aproximadamente una hora,. Se llega a un lugar con un parque de estacionamiento, y se cruza en bote un río de aguas color verdastro rodeado de árboles y plantas, y se comienza a caminar a lo largo del río. A un cierto punto no se puede seguir caminando, se baja al agua y se nada. En una plancha inflable se ponen todas las cosas que no deben mojarse, al rato de nadar se enfrenta un gran muro rocoso que tiene una angosta grieta que se ensancha un poco al tocar el agua, con una dimensión que apenas deja pasar la cabeza,. Al cruzar la grieta a nado, lo que conviene hacer es zambullirse ya que se ensancha un poco debajo del filo del agua, se entra en una enorme gruta con una fuerte cascada de agua que cae de lo alto, todo iluminado por un enorme hueco en la parte alta de la gruta. Después de gozar del espectáculo, se vuelve afuera, se acampa al lado del río, y se hace un buen picnic. Como este, se pueden hacer mil programas desde Muscat. La ciudad cuenta con una espléndida Opera House, con una capacidad para 1100 personas. Fue diseñada por el estudio WATG, y se abrió en 2011. Es un edificio espléndido, de arquitectura moderna combinada con la de Omán, con un complejo sistema escénico. Está inserida en un complejo que incluye jardines, un mercado cultural, un grupo de restaurantes de alta calidad.
En una oportunidad, visitando a nuestra familia de Omán, vi que la programación de ese fin de semana consistía en una performance del ballet del Teatro Colón. Fuimos con Felipe y nuestra nuera, y asistimos a un espectáculo mágico. Al comienzo fue un ballet convencional, seguido por uno de corte muy moderno, y culminó con tango. La sala estaba repleta y ovacionó a los bailarines.
MARTIN YOFRE
Nacido en Buenos Aires en 1975, la vida de Martín ha estado definida por un espíritu inquieto y global que lo llevó a mudarse a Milán siendo un bebé, antes de pasar sus años formativos en Baréin. Al crecer entre escuelas británicas y estadounidenses, desarrolló una fluidez bilingüe que más tarde serviría como puente entre culturas. Tras graduarse de la secundaria en 1993, regresó a sus raíces argentinas para estudiar comunicación social y publicidad.
Martin Yofre
Fue una época crucial de crecimiento; mientras cursaba sus estudios universitarios, se sumergió simultáneamente en la emergente frontera digital, lo que le permitió dominar las herramientas que definirían el mundo de la publicidad moderna y abrir las primeras puertas hacia un mundo nuevo. Durante sus años universitarios, volcó su energía en su propia banda, tocando en vivo y componiendo música original—una pasión por la melodía que lo acompaña hasta el día de hoy. En esos años, su dominio de idiomas lo llevó a actuar como traductor oficial para leyendas como James Brown, Gilby Clarke y Marky Ramone.
En el año 2000, dio su primer gran paso emprendedor al fundar su propia agencia multimedia en Córdoba. Sin embargo, fueron unas vacaciones de Navidad en Baréin en 2004 las que cambiaron su trayectoria para siempre, tras ganar un contrato para el BMW Racing Center, que se lanzaba en el Circuito Internacional de Baréin, sede de la primera F1 en el Medio Oriente. Martín se dio cuenta de que su futuro estaba en el Golfo.
Incluso mientras se establecía allí, se mantuvo profundamente conectado con sus raíces, manteniendo a su equipo de apoyo de diseñadores y desarrolladores altamente calificados en Argentina, quienes proporcionaron la base técnica para su éxito regional.
Esta estuvo marcada por un inmenso orgullo personal, incluyendo la recepción de un prestigioso premio de diseño web en 2006 de manos del Príncipe Heredero de Baréin, por un proyecto relacionado con un edificio diseñado por mí mismo. El viaje profesional de Martín lo llevó finalmente a Dubái, donde negoció un famoso "paquete completo" para unirse a la agencia de publicidad internacional Lowe como Director Digital. Bajo sus propios términos, se aseguró de que la agencia absorbiera a todo su equipo creativo argentino, permitiéndoles seguir adelante juntos como una sola unidad. Su carrera progresó a través de roles de liderazgo en gigantes globales como McCann, Ogilvy y M&C Saatchi, donde dirigió equipos de decenas de personas y lideró campañas masivas para marcas como Qatar Airways, Aramco y Subway.
A pesar de su ascenso a roles de Director General y Director de Crecimiento, Martín se ha mantenido fiel a sus pasiones por la música y la innovación. Ya sea liderando estrategias impulsadas por IA en Dubái o reflexionando sobre sus años en Arabia Saudita —un movimiento que hizo específicamente para comprender mejor y conectar con la cultura local—, siempre ha priorizado la conexión humana y la integridad artística. Hoy en día, sigue siendo un "Arquitecto Digital" que conserva un profundo amor por crear melodías, demostrando que incluso en el mundo de la estrategia corporativa de alto nivel, su corazón creativo permanece en el centro de todo lo que hace.
Más allá de las oficinas, la vida de Martín ha sido una aventura de encuentros inesperados. Ya sea apareciendo en una producción de Hollywood junto a Tom Cruise en Misión Imposible: Protocolo Fantasma —logrando un tiempo significativo en pantalla tras construir el sitio de reclutamiento de la producción— o la vez que se encontró compartiendo unos tragos con George Clooney en la boda de su mejor amigo, siempre ha vivido una vida que sorprende y divierte a quienes lo rodean.
Para conocer más sobre la carrera profesional de Martín pueden visitar www.martinyofre.com
EDUCACIÓN DE NUESTROS HIJOS
1993 fue un año muy importante para la familia, ya que nuestros hijos estaban terminando el secundario, en escuelas inglesas y americanas de Bahrain, y tenían que decidir dónde continuar con los estudios universitarios. Su preferencia era ir a Inglaterra o USA, considerándose personas de habla inglesa, su español era bueno en el hablar pero carente de cualquier tipo de base gramatical. Con Cristina, en cambio, queríamos que fueran a Argentina, por varias razones. Consideramos que en el futuro era muy probable que ellos eligieran el Medio Oriente como lugar de residencia, y sentíamos que era la única oportunidad para ellos de aprender bien el español, conocer a su gran familia, conocer mejor Argentina, en una palabra afianzar sus raíces.
Si bien nunca tuvimos una pelea sobre el tema, las discusiones eran acaloradas. Finalmente accedieron, y se trasladaron a Córdoba, preferida a Buenos Aires por ambos, y se inscribieron Felipe Jr en Arquitectura de la Universidad Católica, y Martin en Administración de Empresas de la Pascal (sabíamos que esto era un error, Martin era un creativo por naturaleza, pero no quisimos interferir en su elección) Tratamos de ponerlos en las mejores condiciones posibles, les compramos un pequeño departamento en Nueva Córdoba, un auto que debían compartir para sus desplazamientos, y allí partieron para navegar esa importante etapa de sus vidas.
Considero que la decisión que tomamos fue sumamente acertada, cursaron bien sus estudios, aunque Martín, como habíamos imaginado, cambió Administración de Empresas por Comunicación, que encajaba perfectamente en su perfil. Conocieron a su cantidad de primos hermanos, convivieron con sus abuelos y abuelas, acamparon en distintos lugares de las sierras, hicieron cantidad de amigos. Los dos tenían intereses musicales, les gustaba el canto y cada uno formó su banda musical. Años después, como habíamos previsto, volverían a vivir en Medio Oriente, pero ya las raíces se habían formado.