Bajo la presidencia de Giscard, se había inaugurado en París el Centre Pompidou (o Centre Beaubourg), diseñado por los arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers. Su ubicación no lejana a Les Halles, en el centro del Marais, una zona que hasta la apertura del museo Aparte de la idea de "democratizar el museo, incorporando una biblioteca pública y un centro de investigación musical", el museo era una obra de arquitectura extraordinaria. Lo más interesante bajo mi punto de vista fue la incorporación de una plaza pública, bajo el mismo edificio, en un nivel inferior al entorno, con sus cuatro lados en forma de rampas, estableciendo una continuidad visual y física con el entorno.
Antes de la construcción del museo, el Marais era un barrio de trabajadores, descuidado y malandado, una especie de gran estacionamiento informal. El museo transformó toda esa zona, surgieron estudios y galerías de arte, boutiques de moda, bares y restaurantes, un ambiente vibrante de gran interés. Recuerdo haber escrito un largo artículo en esa época que publicó Nuestra Arquitectura, en el que mostraba mi sorpresa y admiración por la obra.
Yo había seguido la construcción del museo y me sorprendió que en la zona de oficinas provisorias de la empresa constructora hubiera una exposición de maqueta, planos, perspectivas, descripción del museo, y un libro para anotar impresiones y opiniones.
El museo fue prácticamente invadido por visitantes de todo el mundo, en cantidades muy superiores a lo previsto, al punto de que tuvo que ser cerrado en varias oportunidades para refacciones, y hoy está cerrado hasta 1930 para una renovación total. Ese año fui incorporado como socio del estudio de Milán.
Unesco, Paris
Place Saint Germain, Paris